El proyecto inversor que el presidente de Aragón, Javier Lambán, anunció la semana pasada para las “cuencas mineras” está realmente en el Bajo Martín, y concretamente en Albalate del Arzobispo. Es en este municipio donde un grupo empresarial de capital internacional tiene previsto invertir 11,7 millones de euros en la construcción de una planta donde residuos del alabastro y yesos se transformarán en paneles prefabricados destinados al sector de la construcción y la decoración, y en otros productos para la industria química (pigmentos, fertilizantes, plásticos), la agrícola-ganadera e incluso la farmacéutica.
Integrado por inversores de Alemania, Austria, Holanda, China, Turquía o Australia, la sociedad empresarial, que fue constituida el 23 de junio con un capital social inicial de dos millones de euros, tiene previsto crear 30 empleos en una primera fase, según informó la consejera de Economía, Industria y Empleo de Aragón, Marta Gastón, después de la reunión que mantuvo con Erdem Kütükçü, uno de los socios de la empresa que promueve el proyecto.